miércoles, 5 de mayo de 2010

Rinconcito poético V.




Definiendo el amor (Francisco de Quevedo)

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida, que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido, que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada,
el que en todo es contrario de sí mismo

10 comentarios:

Nicolás dijo...

Me gusta la elección del día de hoy.


Sobre la poesía como unidad literaria, cabe destacar el tremendo valor (en sentido de "riqueza literaria") el autor al conjugar tan magistralmente la antítesis y la cinestecia. Es algo verdaderamente complicado y muy hermoso para quien guste de deleitarse con la poesía.

El ritmo de la poesía también me ha entusiasmado. Eso sí, cada vez que leo una poesía que habla sobre el amor, me doy más cuenta de que quiero vivir en una fortaleza anti-Cupido XDDD Lo describe como la contradicción permanente, el estar en un sitio y a la vez no, el sufrir feliz de hacerlo... Es demasiado, no lo sé, complejo como para llegar a entenderlo.

En líneas generales, me ha gustado. ¡Buena elección!

¡Elen síla lumenn'omentielvo!

jengibre dijo...

Hola Nicolás.

Quevedo es un maestro en el uso de las figuras que citas. Y de la ironía y la sátira. Es famosa su enfrentamiento con otro poeta de su época: Luis de Góngora. A él le dedicó algunos de sus versos más famosos. Versos que ocuparán alguna entrada en esta sección.

Si haces eso, no sólo dejarás fuera todo el dolor sino que también te perderás toda la felicidad que uno de los sentimientos más hermosos del ser humano puede dar.

Besitos de jengibre.

Los Fantasmas del Paraíso dijo...

¡Gongorilla, perro de los huertos de Castilla! (bueno, esto no sé si lo dijo Quevedo o Lope, pero es que al leer lo del enfrentamiento con Góngora me vino a la cabeza; ciertamente Góngora se llevaba mal con todos, eh xDD).

Siempre me ha gustado mucho Quevedo. Buena elección.

jengibre dijo...

Hola Fantasmas.

A mi también me gusta mucho. Y es muy probable que lo hubiera dicho Quevedo, tenía la lengua más afilada que una espada toledana. Mi favorito es el del hombre a la nariz pegado...

Besitos de jengibre.

*Luna dijo...

Preciosda eleccion cielo
un beso

jengibre dijo...

Hola Luna.

Es uno de mis favoritos, creo que describe perfectamente lo que es "es tontería llamada amor"

dulces sueños y besitos de jengibre.

Nicolás dijo...

Coincido contigo en el punto que mencionas: el amor es uno de los más bellos sentimientos del ser humano. Lo que me molesta, o, en todo caso, no me termina de cerrar, es la visión o perspectiva que tienen los autores que he leído sobre el ammor. Sin amor, este mundo no se mueve.

Si el amor es verdadero y puro, el amor se alza en plenitud y libertad, verdad y cariño. Si no hay amor, no importa nada: puedes tener sabiduría, ciencia o lo que quieras, pero sin amor, no se puede vivir. El mundo, como ya he dicho, necesita del amor para vivir y ser como es. Mas el verdadero amor no es egoísta, no es rencoroso, no persigue mal ni mentira, no hay engaño ni trampa, ninguno de los que aman se buscan a sí mismos ni tratan de ceder a su propio corazón, sino que tiene el corazón enteramente abierto a la persona a la que ama. El amor verdadero ha de ser puro y transparente, sin medias verdades ni egoísmos de por medio (entendiendo "egoísmo" como el acto de pensar sólo en uno mismo y no abrirse enteramente a la otra persona, dejando lugares oscuros).

Ahora bien, si el amor es puro, transparente, verdadero, desinteresado, nunca un "yo" sino siempre un "tú", jamás un impulso negativo porque la pureza misma que es escencia de amor lo impide, ¿por qué hemos de sentir que el amor es como la libertad en una cárcel, o una contradicción perpetua, o una forma de sufrir? El camino es arduo y muy difícil, y aquí sí hay muchos palos y piedras; pero cuando se alcanza el verxdadero amor, la pureza e inocencia que se tiene con el verdadero amor, me resulta muy difícil poder creer que que algo tan delicado, puro, cristalino, verdadero y sin mentira o egoísmo pueda resultar tan contradictorio.

No hablo de cerrarme al amor en sí, sino al Cupido, representando el amor que describe Quevedo. En todo caso, se podría decir que no coincido con Quevedo en su concepción del amor, aunque esto no le resta calidad literaria.

Y en otro punto concuerdo contigo: el amor es la felicidad.

Canoso dijo...

A veces pienso que los sonetos están hechos para declamarlos mientras se camina ¿has probado a leerlos dando dos pasos por endecasílabo? Es como si te llevaran en volandas...

Besos

jengibre dijo...

Hola Canoso.

No lo he probado, pero lo haré. Creo que los sonetos tienen algo muy especial que no tienen otro tipo de versos.

Besitos de jengibre.

jengibre dijo...

Hola Nícolás.

Creo que en el amor de verdad no hay un tú ni un yo, sino un nosotros. Y piensa que en todo tipo de amor siempre hay un poco de sufrimiento, como toda rosa tiene espinas. Pero ¿acaso la vida no se compone de alegría y tristeza, de vida y de muerte, de amor y de dolor?

Pero bueno... ya sentirás su magia...

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