sábado, 3 de abril de 2010

Corazón de sirena (final)




Desgraciadamente nuestra felicidad nos hizo olvidar que nos habíamos escapado y que seguramente la Reina nos estaría buscando. Debo decir que nos confiamos por el hecho de que habían pasado ya unos años y no había pasado nada. Creíamos que habrían perdido nuestra pista. Pero no fue así. Una noche que yo estaba con mis hermanas nadando entre delfines, tuve un negro presentimiento, se lo comenté a ellas y decidí volver a casa, ya no estaba tranquila. Ellas me acompañaron a la playa. Nada más llegar a la orilla vi horrorizada como unos guardias se llevaban al hombre que amaba y prendían fuego a la cabaña. Quise correr tras ellos, pero todavía tenía la cola y mis hermanas me retenían en el agua rogando que no fuera una insensata. Me obligaron a sumergirme y gracias a dios que lo hicieron, porque algunos guardias recorrían la orilla con antorchas buscándome. Seguramente mi madre les había prevenido que lo hicieran.
Yo quería subir a la superficie, correr en busca de mi amor, pero mis hermanas no me dejaban. Acudimos a nuestro padre para que me aconsejara en esos momentos tan difíciles.
El entendía lo que estaba pasando y que quisiera salvar al joven, pero su corazón temía por lo que me pasara y por no volver a verme nunca más. Yo sabía que la Reina no me haría nada, me necesitaba, pero a él podría hacerle cualquier cosa. Volví a tierra y emprendí el regreso a lugar al que me había jurado no volver. Viajaba lo más rápido posible, sin apenas detenerme a descansar. En cuanto llegué a las puertas del castillo, la guardia me escoltó y me condujo hasta la Reina. Me enfrenté a ella y le exigí que pusiera en libertad a mi amante. Ella se negaba, decía que era reo de traición y que debía ser castigado por secuestrar a la princesa. Al oír esto no pude evitar ponerme a reír. Le contesté que las dos sabíamos perfectamente que nadie me había secuestrado y que si no lo dejaba libre, yo me volvería al mar y se quedaría sin heredera. Al final comprendió que no le quedaba otra opción y le dejo libre. El pobre estaba bastante maltrecho, pero por lo menos estaba vivo. Pasamos esa noche juntos, abrazados. Mi madre había decidido liberarlo a cambio de desterrarlo del reino... bueno y de mi matrimonio con el príncipe que ella había elegido. Acepté porque lo primero era que él estuviera libre. Evidentemente no pensaba cumplir mis promesas. Le pedí que fuera hasta la isla donde yo nací y que me esperara allí, que yo volvería. Nada nos podría separar. Así lo hizo, al día siguiente el partió al destierro y yo volví a mis obligaciones para con el reino. Nada en mi comportamiento denotaba que estuviera tramando mi venganza. A simple vista era la perfecta princesa. Al final llegó el gran día, esa noche se anunciaría mi compromiso oficial. En una gran recepción ante los más importantes miembros de las monarquías vecinas. Esa noche sería mi gran noche, pero no como pensaba todo el mundo. Ordené que la fiesta se hiciera en uno de los jardines que tenía un gran estanque. Eso era primordial porque llené de sal sus aguas, quería crear lo más parecido al mar que pudiera lograr. La noche antes comprobé que su grado de sal fuera el correcto, me sumergí en él y... sí, mi preciosa cola volvía a surgir, tan bella como siempre.
Llegó la gran noche y justo en el momento más importante, zas, fingí que resbalaba y caí en el estanque. Y allí estaba la sirena, delante de todo el mundo. NO puedo describirte la cara que pusieron mis futuros suegros, ni mi prometido. Sólo te diré que se marcharon muy ofendidos y rompieron el compromiso. En realidad todo el mundo abandonó la fiesta horrorizados antes esa "criatura monstruosa"
La Reina no daba crédito a lo que veía. No entendía porque lo había hecho. Nunca entendería que cuando amas a alguien de verdad eres capaz de todo por esa persona.
Al día siguiente, el consejo le exigió a mi madre que nombrara otro heredero entre los parientes de sangre real auténtica. Ese mismo día yo recogía mis cosas y me marchaba para siempre de allí. Ni siquiera me despedí de ella.
Cuando llegué a la pequeña isla donde nací, allí estaba él, esperándome en la misma cabaña en la que yo había nacido. Esa noche de reencuentro la pasamos nadando entre los arrecifes.
Fuimos muy felices, pero quizás por mi doble naturaleza estaba condenada a vivir una vida a medias, a no ser completamente feliz. Pero esa es otra historia y merece ser contada en otra ocasión.


-Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
-Nos cuentas otro, abuela -pidieron a coro los niños.
-Niños, es muy tarde. Así que a lavarse los dientes y a la cama. Mañana, si os portáis bien, la abuela os contará más cuentos.

Una enorme sonrisa se pintaba en su rostro mientras llevaba al pequeño a su cunita. Ellos no podían saberlo, pero era un día muy especial para ella. Tal día como este, pero hacía muchos años, había nacido un gran "contador de cuentos". Bueno, en realidad eran dos. Porque su querido abuelo también había nacido el mismo día que el gran Andersen.



MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com

13 comentarios:

Nicolás dijo...

¡Gran final!

Sí, he leído la segunda parte, pero no he dejado aún un comentario por allí. He pasado derechito a la tercera y última parte, y he leído un buen final.

La historia en sí me parece emocionante. Llena de idas y venidas, con una buena descripción y muy bien narrada.

Veo que el final ha quedado, por decirlo de algún modo, semi-cerrado XD Me gusta... me gusta... Queda un perfecto puente para retomar, si se desea, la historia en un futuro.

¡Genial historia!
¡Y que viva Hans Christian Andersen!

¡Elen síla lumenn omentielmpo!


P.S. Y con referencia a la segunda parte del relato… Sí, has hecho un gran homenaje al magnífico cuentista.

Adivín Serafín dijo...

No puedo aguantar la hipocresía social, esa gente que finge por protocolo, así que la protagonista del cuento ha logrado mi apoyo total en su decisión.
Estaría muy bien que hicieras una blognovela de una de tus historias. Te permitiría jugar mucho más con los personajes y moldearlos a tu estilo, a tu forma. Creo que sería un reto que superarías con éxito, como el de hacer microrrelatos. Ánimo valiente.

Blogsaludos

mber1989 dijo...

Espero que este bellisimo relato tenga una continuidad...
Todos tus relatos me hacen soñar como si volviera a ser la niña a quien le leian su cuento antes de dormir.
Gracias.

jengibre dijo...

Hola Nicolás.

Me alegro que te haya gustado. Es una historia muy especial para mi. La sirenita es uno de mis cuentos favoritos y temía no estar a la altura.

Besitos de jengibre

jengibre dijo...

Hola Adivín.

Yo tampoco soporto a esa gente, ni lo "políticamente correcto". Me temo que soy muy políticamente incorrecta. Supongo que eso se filtra a mis personajes.

Me apunto lo de la blognovela para mas adelante, ahora no me siento preparada para ello. Pero es una idea que me atrae mucho, la verdad. Y creo que la abuela cuenta cuentos volverá a aparecer por estos lares.

Besitos de jengibre.

jengibre dijo...

Hola mber1989.

Sé bienvenida. Pasa, ponte cómoda que estás en tu casa.

No te imaginas cuanto me alegra que mis relatos te hayan llevado a esos tiempos. A mi también me gustaba que me contaran cuentos. Y ahora soy yo la que se los cuenta a mis sobrinos. Es algo mágico.

Este cuento no se si lo continuaré, pero de seguro que la abuela y sus nietos volverán a aparecer por aquí. Les he cogido mucho cariño.

Besitos de jengibre.

Canoso dijo...

Precioso, genial, Jengibre, me has cautivado cn tu historia desde el principio. Como buena cuentacuentos has conseguido que no levantara la vista hasta el final.

Tu abuelo estará muy orgullosa, si me permites decirlo.

un besote y recoge los mimos en el blog

jengibre dijo...

Hola, Canoso.

Me has emocionado.

Siento que él está siempre conmigo, aunque no pueda verlo.

Ahora mismo me paso por allí. Muchas gracias.

Besitos de jengibre.

Los Fantasmas del Paraíso dijo...

Mejor tarde que nunca, he leído las tres partes.

Me ha encantado la estructura de meta-metarelato (la historia que cuenta la sirena dentro de la que cuenta la abuela dentro de la que cuentas tú). De la primera parte, destaco las geniales descripciones de personajes que te caracterizan. Y, en general, tengo la impresión de que se trata de una historia muy bien llevada, quiero decir, a pesar de los componentes fantásticos es verosímil, juegas muy bien con la psicología de los personajes, y no sé, creo que está muy bien pensado todo.

Una historia preciosa, en definitiva.h

jengibre dijo...

Hola Fantasmas.

¡¡¡NO había pensado que era una historia dentro de una historia y dentro de otra historia!!! suena como esas muñecas rusas que van una dentro de otra.

Me alegro que te haya gustado. Es una historia muy especial para mi.

Besitos de jengibre.

Los Fantasmas del Paraíso dijo...

jajaja eso quiere decir que te salió así, de natural, lo que puede querer decir que aún tiene más mérito!!.

Nati dijo...

Hola Jenjibre, que relato más entrañable me ha encantado y me gusta venir y leer lo que escribes, me siemto más feliz cuando paso por aquí y mas en Paz siempre consigues que me sienta como la niña que fuí y que lucho por mantenerla viva, gracias por tus maravillosois cuentos.
Besos de tu admiradora Nati.
Cuán quieras puedes pasarte por mí blog de premios y traerte los que má te gustes te los dedico con todo mi corazón.
cuidate.

jengibre dijo...

Hola Nati.

Muchas gracias, es un honor viniendo de alguien que escribe unos cuentos maravillosos. Me has emocionado, de verdad.

Lo haré encantada. En cuanto tenga un poco de tiempo, que últimamente es un bien algo escaso. Siempre es un placer visitar tu blog.

Besitos de jengibre.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails