domingo, 30 de enero de 2011

Penélope.


Penélope tejía incansable. Aunque durante la noche deshiciera lo tejido durante el día, sus manos no podían parar de tejer. No sólo por mantener el engaño, sino porque la actividad la mantenía a salvo de los recuerdos y de sus pensamientos. Sabe que si dejara de tejer su corazón no aguantaría más el dolor y la pena. No le importa que su tranquilo hogar se haya llenado de pretendientes ruidosos y maleducados. Hombres que vacían sus despensas y molestan a sus doncellas. Hombres que sólo desean ser el nuevo rey y para los que ella sólo es un mero instrumento para alcanzar lo que tanto desean. No soporta a todos esos que intentan consolarla diciéndole que él a muerto. Que su espíritu surca las aguas de la Estigia, rumbo al reino de Hades. Ella sabe que no es verdad. Sí así fuera ella lo sabría. Lo habría sentido en su corazón. Y luego estaban los crueles, los que querían herirla diciéndole que no volvería, que había encontrado otros brazos y otros besos, y que había olvidado su patria y su familia. Ella sabía que eso no era posible, que mientras tuviera un hálito de vida, su rey volvería a su lado. Que podrían saber ellos de los lazos que unían a ambos. Una lágrima resbaló por su mejilla perdiéndose en la urdimbre de su tapiz. Mil recuerdos se agolpaban en su mente. Recordó aquel primer encuentro, cuando era una doncella tímida y reservada. Se sentía torpe ante aquel joven apuesto, de ojos de una azul tan intenso y de mirada penetrante. Una mirada que parecía traspasarte y adivinar todos tus pensamientos. Y sintió como si lo hubiera conocido de toda la vida, reconoció en él la parte que a ella le faltaba. Y cuando se besaron sintieron como la almas se unían en una. Imposible de separar. Cerró los ojos, intentando contener las lágrimas que los recuerdos han desatado. Ya han pasado casi veinte años. Ya casi ha acabado el tapiz. Un soplo de aire le refresca su rostro. Una brisa fresca y marina, extraña en la calima del verano. Casi como una promesa de un cambio. Y su corazón siente una alegría inesperada. Quizás sea hoy el final de su larga espera.

10 comentarios:

Canoso dijo...

Digna de elogio esa actitud, día a día se mantuvo fuerte hasta que su esperanza se hizo realidad...

Besos de domingo

jengibre dijo...

Hola Canoso.

Creo que Penélope era una mujer muy fuerte, valiente e inteligente. Tuvo que criar sola a un hijo y mantener un reino mientras Ulises estaba luchando en Troya. Y si ha pasado a la historia el legendario ingenio de Ulises, ella no lo era menos pues fue capaz de engañar durante 10 años a los pretendientes a su mano y al trono. Y aunque seguro que tuvo momentos de bajón, nunca perdió la fe ni la esperanza y seguía confiando en su mutuo amor. Y es que el amor, cuando es de verdad, no entiende ni de tiempo ni de distancia.

Buen domingo y besitos de jengibre.

sedemiuqse dijo...

Penélope tuvo la gran dicha de encontrar en esta vida esa parte suya y al mismo tiempo independiente y tuvo mas dicha aun si cabe al ser reconocida por el otro con el mismo sentimiento.

Penélope creo que amaba y punto.

Besos y amor
je

P.D.

Puedo llevarmelo?

Irene Bebop dijo...

Es una de las historias más bonitas, la de Penélope, y me gusta mucho cómo la has tratado :)
Un regalito, otra versión de la historia:

http://www.lyricsvip.com/Ismael-Serrano/Pen%C3%A9lope-espera-en-Peumay%C3%A9n-Lyrics.html

(aunque nada como escucharla de su voz, así que:

http://www.youtube.com/watch?v=b8zmRSE6IN4 )

jengibre dijo...

Hola Sedemiusque.

Bienvenida este rincón.

Estoy de acuerdo contigo, ella amaba, simplemente. Dicen que lo mejor que te puede pasar en este mundo es amar y ser correspondido... y creo que no hay mayor verdad.

Besitos de jengibre.

jengibre dijo...

Hola Irene Bebop.

Bienvenida a este rincón.

Gracias por el enlace. No lo conocía, aunque Ismael Serrano me gusta mucho. Es buenísimo. Y sí, es otra versión de la historia. Creo que esa Penélope hizo muy bien largándose.

Besitos de jengibre.

jengibre dijo...

Sedemiusque.

Perdona olvidé contestar a tu pregunta. Puedes cogerlo citando la fuente, por supuesto. Será un placer para mí.

Besitos de jengibre.

Cassiopeia dijo...

Hola Hada.
Ninguna como Penélope!
Besos

Preste Juan dijo...

Increíble Penelope e increíble tú. Por cierto, que también comparto el premio contigo con este blog. Primera vez que voto a dos blogs de una misma autora.

Los Fantasmas del Paraíso dijo...

Me encanta el tema que has escogido, que te centraras en Penélope, porque además cuadra a la perfección con esa especialidad tuya de los personajes que recuerdan otros tiempos, que se te da muy bien expresarlo.

Además, ¡nunca es tarde para aprender que la palabra urdimbre existe, que ni me sonaba!

Un saludo!

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